lunes, 12 de septiembre de 2011

26 AÑOS DE ENCUENTRO: SOY MUJER Y VOY AL ENCUENTRO (SPOTS RADIAL)

26 AÑOS DE ENCUENTRO: SOY MUJER Y VOY AL ENCUENTRO (SPOTS RADIAL)

...estudiantes de psicologia PRESENTES!


Primera marcha contra la trata de la Multisectorial de Mujeres de Tucumán

Un paso más por nuestros derechos. Aplaudidas y acompañadas las mujeres de las Multisectorial de las Mujeres de Tucumán, realizó su primera marcha en contra de la trata. Próxima reunión el día jueves, a las 20hs, en Crisóstomo Álvarez 583 primer piso.

El domingo 11 de septiembre, a las 20 hs se realizó la primera marcha contra la explotación sexual en el principal paseo público tucumano. Participaron decenas personas. La multisectorial de mujeres convoco esta movilización bajo las consignas desmantelamiento de las redes de trata y de prostitución; sin la complicidad del Gobierno, de los jueces y policías no hay trata; sin clientes no hay prostitución ni trata y aparición con vida de todas las niñas y mujeres desaparecidas en Argentina.
Ante los reiterados intentos de secuestros a jóvenes a las salidas de los colegios, ante la falta de esclarecimiento de las desapariciones de Marita Verón, Pamela Laime y decenas de tucumanas, se convocó desde la Multisectorial de Mujeres a esta protesta, que comenzó como una iniciativa en las redes sociales.
Mujeres y hombres se sumaron espontáneamente al recorrido de la marcha. Al mismo tiempo los tucumanos presentes en la plaza Independencia, aplaudieron el paso de las manifestantes, que con canticos reclamaban prisión de proxenetas y aparición con vida de las desaparecidas.
La Multisectorial de Mujeres está conformada por mujeres de diferentes organizaciones e independientes. Entre las que podemos nombrar a la Casa de las Mujeres Norma Nassif, la casa de las mujeres de Alderetes, Partido Comunista Revolucionario, Juventud Comunista Revolucionaria, comisión de mujeres del Partido Socialista, juventud del partido socialista, el Movimiento Socialista de los Trabajadores, Plenario de Trabajadoras, Partido Obrero.
Las exigencias que motorizaron esta iniciativa fueron: el cierre de todos los prostíbulos; allanamientos en todos los lugares que sirven para la explotación sexual de mujeres, niñas y niños; anulación de todas licencias con los que disfrazan a los prostíbulos. Que las comisarías tomen las denuncias de las desapariciones de las personas en las 48 hs, tiempo imprescindible para el esclarecimiento. Publicación del número real de las mujeres desaparecidas bajo todas las características. Además se denunció que el tope horario de las 4AM, no nos protege y aun peor favorece al delito.
La organización de nuevas instancias se realizará en la próxima reunión de la Multisectorial de Mujeres en el local de la casa de las mujeres, sito en Crisóstomo Álvarez 583.

martes, 1 de septiembre de 2009

Charla - Debate



Charla debate
Hacia el bicentenario:
Un abordaje histórico
sobre las Mujeres
y sus luchas

Miércoles 2 de septiembre a las 19:30hs

en el aula 427dela Facultad de Filosofía y Letras
Disertan
Prof. Graciela Tejero Coni
Dra. Betina Garrido

organizan: jovenes de la casa de las mujeres-norma nassif -

estudiantes autoconvocadas de filosofia y letras


invitan: jovenes de psicologia y Lista Unidad Estudiantil. CEPA

sábado, 15 de agosto de 2009

vamor por el 24!!!


Ya falta poco: 10, 11 y 12 de octubre es la cita. Mientras se aceleran los preparativos,recordamos el feliz pero duro camino hasta aquí.
En este preciso momento, en algún lugar del país, una mujer seguramente está pensando en el próximo Encuentro.

Porque somos miles, a lo largo y ancho de la Argentina, que vamos cada año.

Porque falta tan poco para el próximo.

Porque ya se siente la inquietud del viaje cercano, de los reencuentros, de la fiesta de la apertura, del intercambio de los talleres, de la combatividad de la marcha, de la alegría de la peña, de la nostalgia de las despedidas y el hasta pronto del cierre.

Esta vuelta se cumplen ¡24 años de Encuentros! Y es bueno recordar cómo llegamos hasta aquí.


Un grupo de mujeres que participaron del Foro de Organismos no Gubernamentales realizado en Nairobi, Kenia, durante el cierre de la Década de la Mujer de Naciones Unidas (julio de 1985), tuvo la iniciativa. A partir de allí, 43 mujeres autoconvocadas conformaron la “Comisión Promotora” del Primer Encuentro. Entre ellas había radicales, feministas, peronistas, socialistas, comunistas revolucionarias, comunistas, de organizaciones de derechos humanos, mujeres católicas, conservadoras populares, desarrollistas. Pero tomaron una primera y fundamental decisión: la participación “a título individual”, “con abstención de cualquier representación”, como se señala en la publicación final (el “librito del Encuentro”).

El Primer Encuentro se realizó los días 23, 24 y 25 de mayo de 1986, en medio de un paro de transporte en Buenos Aires. Participaron 1.000 mujeres. Los que en estos 24 años lo siguieron recorrieron casi todo el país, sumaron hasta más de 20.000, ampliaron la pluralidad y crearon las condiciones para que ninguna mujer quede afuera por falta de recursos o lazos sociales.

¿Qué hizo posible todo esto? ¿Qué permitió que el movimiento de mujeres de la Argentina haya construido esta experiencia única en el mundo por su calidad y por su perduración a través de ya casi un cuarto de siglo? Lo hicieron posible el tipo de organización que se dieron los Encuentros, ya desde aquel primero, y la masividad con que miles de mujeres defendimos año tras año ese espacio.El “espíritu del Encuentro”


¿Y cuál es esa organización?


Para empezar, la conformación de una Comisión Organizadora autoconvocada, abierta a todas las mujeres del lugar elegido como sede el año anterior por aclamación. Mujeres que, como aquella primera vez, participan “a título individual”.Para seguir, además de autoconvocados, los Encuentros son autónomos, plurales y horizontales, federales, democráticos. Son autónomos porque no responden a ningún gobierno, sindicato, organización o partido político. Esta característica se mantuvo con el autofinanciamiento.

Cada año se han garantizado lugares de funcionamiento, alojamientos, becas de comida, equipos de sonido, etc., cobrando una ínfima inscripción, y recurriendo a las instituciones públicas (gobiernos, secretarías de la Mujer, etc.) y organismos no gubernamentales, sin aceptar ningún tipo de condicionamiento.

El abucheo al gobernador Bordón en el 3er Encuentro en Mendoza, o el impedimento de que la marcha del 8º en Tucumán fuera a la Casa de Gobierno a agradecerle a “Palito” Ortega lo demuestran.

Estas características constituyen el “espíritu de los Encuentros”.

Los talleres, su “corazón”. Democracia y consenso. La organización en talleres permite la más amplia y democrática participación de todas. En ellos nadie, por ninguna razón, tiene la palabra por encima de las otras. Las mujeres participan por sí mismas, no como representantes de alguna organización. Llegadas de todo el país, obreras, estudiantes, desocupadas, docentes, amas de casa, profesionales, científicas, productoras agrarias, pastoras y obreras rurales, jóvenes y de la tercera edad, feministas y militantes políticas... las mujeres debatimos en los talleres con la multiplicidad y variedad que dan nuestra procedencia, nuestras experiencias y nuestras ideas. Debatimos los temas específicos de nuestro género y los que tienen que ver con la realidad social y política que perpetúa nuestra opresión. Y sacamos conclusiones.

En los talleres no se vota: a las conclusiones se llega por consenso, y todas las opiniones quedan registradas. Surgidas del debate real de las participantes, las conclusiones son propias de cada taller, y no del conjunto del Encuentro. Horizontalidad, democracia y consenso en los talleres están entre las características que permitieron llegar a estos 24 años.

Son años. Pero el camino hasta aquí no fue “un lecho de rosas”.

A lo largo de todo este tiempo la organización y el desarrollo de los Encuentros estuvieron surcados de debates. Muchos de ellos genuinos, tuvieron o tienen que ver con las distintas propuestas dentro del movimiento de mujeres y las distintas ideas sobre cómo es posible la liberación para nuestro género. Otros, en cambio, tuvieron y tienen como objetivo romper los Encuentros, cambiar el “espíritu” que permitió multiplicar la participación y prolongarlos por tantos años.

Los Encuentros, ocultados por los grandes medios nacionales de información, se llevaron a cabo siempre a contramano del oficialismo gobernante, de la cúpula de la Iglesia católica y de quienes no quieren la organización de las mujeres para su liberación. Las conclusiones de los Encuentros y sus marchas fueron siempre masivamente opositoras a las políticas hambreadoras y mentirosas de los gobiernos de turno y exigieron sin tregua políticas de anticoncepción y la despenalización del aborto.

Razones políticas e ideológicas alimentan a quienes quieren destruirlos.

Tras muchos años de no conseguirlo, las arremetidas se fueron haciendo más fuertes, y empezaron a incluir agrupaciones fascistas, que pasaron de la palabra a los hechos. Integradas por mujeres y hombres, provocaron en las escuelas, atentaron contra las marchas, y hoy amenazan el próximo.

En los últimos años los Encuentros también sufren otro embate: el de algunas organizaciones “de izquierda”, que primero los subestimaron, y, tarde, se incorporaron con la pretensión de cambiarlos de acuerdo a sus propias ideas de la organización (¿o desorganización?) de las mujeres. Sus militantes irrumpieron en los talleres para impedir la discusión e imponer su opinión a la fuerza; difamaron y difaman poniendo de blanco a quienes ayudamos al sostenimiento de 24 años de Encuentros, y llegaron también, como las agrupaciones fascistas, a reemplazar el debate por los puños.Pero –como repetimos en estos 24 años para los gobiernos, la cúpula de la Iglesia y quienquiera que sea–, las mujeres “a pesar de todo, les hicimos y les haremos el Encuentro”.

(estractos, pilar sanchez, hoy nº 1278)

martes, 14 de julio de 2009

testemonio de una encuentrera

Hoy se que mi historia es como la de muchas, fui victima de violencia durante muchos años de mi vida 22, quizás demasiados. Me casé muy chica y pensando que iba a ser para siempre, él resultó ser un hombre autoritario, donde las cosas tenían que ser como él las decía o usaba su fuerza, la violencia como modo de resolución. Yo permití y naturalicé este abuso de poder donde mi silencio, mis culpas, mis miedos justificaban su conducta y no hacían más que prolongar esa relación de manipuleo donde me hacia sentir humillada porque no valía nada y desvalorizada porque no servia para nada, inmovilizándome de tal manera que pensaba que ese era mi destino y que jamás podría salir su situación ya que era amenazada de muerte si intentaba hacer algo. Tuve 4 hijos en los que me sostuve y me sostengo y al crecer me dieron fuerza para promover el cambio entre lo que era y lo que quería ser. Tomé la decisión de separarme aterrada por sus amenazas y con la decisión de saber que podía morir en el intento por la obsesión de un hombre que perdía lo que toda la vida creyó que era su propiedad privada.
Comencé a trabajar en lo podía y a estudiar lo que quería, mi necesidad de creer de conocer, habían sido negada mucho tiempo.
Alentada por una amiguita que hoy es mi compañera decidí participar del encuentro de que ese año se realizó en Córdoba, me inscribí en el taller de violencia y solo pensaba escuchar “que se decía”.
Peri no, fue muy conmovedor escuchar y compartir historia de vida, casi iguales a la mía. Era raro, no nos conocíamos, teníamos distintas edades, éramos de de distintas provincias, distintas clases sociales pero teníamos la misma conducta (síndrome de la mujer maltratada) y los maridos el mismo perfil del hombre violento.
Lloré al escuchar y al contar mi historia y al estar juntas sentí por primera vez esa bronca y ese espíritu de lucha para promover un cambio que nació en mí. Al redactarse las conclusiones y propuestas me hizo comprender que las necesidades y pedidos eran posibles de ser escuchados si estábamos juntas y organizadas.
En mi primera marcha grite y cante loi que tantos años me habían silenciado. Fue hermoso.
Volví, pero no de la misma manera que me fui, me prometí a mi misma volver siempre a los encuentros y protagonizar de donde esté, desde el lugar que ocupe, la defensa de los derechos de de las mujeres, ante una sociedad que nos condiciona a una dependencia, ante un estado porque hay leyes que deben ser cambiadas para que los hechos de violencia lleguen a ser juzgadas y condenados y a las victimas se le den garantías, soportes y acompañamiento, contención psicológica para que podamos recuperar nuestra capacidad de autoestima.
Defenderé esto por mí, por mi hija por mi nieta por todas las mujeres. Para que no haya mas Mónica Pérez, quien, nosotras las que la pasamos sabemos que no fue a una cita romántica sino que fue por miedo y que su muerte no fue un crimen personal sino violencia hacia las mujeres y que se pudo haber evitado, poniéndose en evidencia la capacidad de los tribunales de familia para abordar la problemática de la violencia de genero, frente a la denuncia de miles de mujeres.
Quizás tengamos morir muchas todavía hasta cambiar esta realidad, pero yo a partir del primer encuentro y del encuentro año a año con mujeres de mi país que comparten la común opresión de género, que comparten la rebeldía ante las injusticia ante las injusticias, unimos nuestras voces para gritar basta!Para no callar nunca más, por Mónica, por mi. Por las que no están y por las están y todavía son violentadas y silenciadas.

Alicia